Salud y medio Ambiente

titulo

Mejorar las condiciones ambientales del aire, el suelo, en el agua y los alimentos  para mejorar la salud de las personas.  Según la OMS, una cuarta parte de las enfermedades y muertes en el mundo tienen su razón en la contaminación ambiental. 

Se calcula que un 24% de la carga mundial de morbilidad y un 23% de la mortalidad son atribuibles a factores medioambientales.

El informe titulado “Prevenir las enfermedades en ambientes sanos” estima que 4 millones de vidas podrían ser salvados cada año previniendo los riesgos relacionados con el medio ambiente, el aire, el agua, suelo, radiaciones, sustancias químicas, agricultura, higiene

Químicos en el ambiente

La "revolución química" de los últimos 50 años, a la que debemos sin duda notables avances en bienestar, ha dado lugar también a problemas cuya verdadera y terrible magnitud comenzamos a atisbar con retraso. En particular, desde que hacia 1940 comenzó la era de los biocidas sintéticos (insecticidas, nematicidas, herbicidas, fun-gicidas, etc.), hemos regado el mundo con centenares de millones de toneladas de estas peligrosísimas sustancias, la mayoría de ellas tóxicas, de efecto indiscriminado persistentes y bioacumulativas.

La Agencia Europea de Medio Ambiente advierte sobre el riesgo para la salud que supone la sopa química con más de 100.000 ingredientes a la que estamos cotidianamente expuestos y la necesidad de controlar el uso de gran parte de ellos.

Las propuestas para prevenir daños ya son numerosas, comienzan por usar las sustancias menos dañinas y trasladan el peso de la prueba de inocuidad de los productos a los fabricantes de los mismos.

Ir a  la sección de RIESGO QUÍMICO.

Incineración y salud

La incineración de los residuos es una fuente muy importante de contaminación ambiental, pues emite sustancias de elevada toxicidad a la atmósfera y genera cenizas también tóxicas. Al contaminar el aire que respiramos, el agua que bebemos y nuestros alimentos, la incineración afecta gravemente a nuestra salud.

Entre los compuestos tóxicos que emiten las incineradoras destacan: los metales pesados (mercurio, cadmio, plomo, cobre, etc.) y las dioxinas, entre otras muchas sustancias organocloradas.

Las dioxinas son extremadamente tóxicas, persistentes y acumulativas en toda la cadena alimentaria. Los alimentos, especialmente carne, pescado y derivados lácteos son la vía principal de ingestión de estas sustancias que son cancerígenas y alteran los sistemas inmunitario, hormonal, reproductor y nervioso. Estos efectos se han observado con animales de laboratorio con niveles próximos a los que presenta el ser humano. No existe un umbral de seguridad en la exposición a dioxinas.

Por todo ello, los acuerdos internacionales incluyen  las dioxinas en el grupo de las  doce sustancias a eliminar (Convenio de Estocolmo, Convenio de Barcelona para la protección del mar Mediterráneo).  Para más información ir a riesgo químico > productos preocupantes > COP

Calidad del aire

Productos más sostenibles

Consumo responsable

El consumo es la principal forma de transformar hábitos de las estructuras productivas y de servicios que se tienen que adaptar a las exigencias del mercado, ha de ser consciente y responsable…

(contenidos pendientes de completar y actualizar)

Alimentación y Salud

-Alimentación y salud  

Una gran parte de las sustancias contaminantes que se encuentran en nuestro organismo proceden de la ingesta alimentaria.

El sector agroalimentario está directamente ligado  a los ecosistemas y a  las modificaciones introducidas en éstos por la actividad humana.  Nuestros agrosistemas industriales producen graves y crecientes impactos ecológicos, entre los cuales cabe contar: desforestación, desertificación de extensos territorios, destrucción del suelo fértil, alteración del ciclo global del nitrógeno, difusión de tóxicos biocidas en el ambiente, sobreexplotación y contaminación de los acuíferos, sobreexplotación de aguas superficiales (sin respetar un mínimo caudal ecológico de los ríos), despilfarro de agua (captada a menudo con gran impacto ambiental), eutrofización de lagos y mares, enorme despilfarro de energía, pérdida de biodiversidad...

Así, los  alimentos contaminados con elevados índices de mercurio (como el atún), de plomo u otros metales pesados suponen una grave amenaza para la salud y el crecimiento cognitivo en la población infantil.  La presencia de estos contaminantes es debido a que están presentes en la cadena productiva, y se vierten al medio bien durante la fabricación, durante el uso o bien en al final de la vida útil de los productos. Para evitar el daño la primera propuesta es la sustitución, es decir, utilizar otras sustancias menos dañinas.  Esto es más factible de lo que en principio puede parecer y los efectos positivos pueden verse. Por ejemplo, unos años después de la eliminación del plomo como componente de la gasolina,  diversos estudios realizados en EEUU y Europa detectaron  un avance general en el rendimiento escolar de los niños.   

En CCOO Aragón somos conscientes de que no será posible reorientar nuestras sociedades hacia el desarrollo sostenible sin cambios muy profundos en el sector agropecuario y agroalimentario: hay que impulsar un cambio de modelo.  La agroecología -que sabe cómo crear agroecosistemas equilibrados, que produzcan lo suficiente sin dañar las fuentes de la fertilidad de la tierra- debe proporcionar la orientación teórica para este cambio.

Agricultura y ganadería sostenibles

Necesitamos impulsar la transición desde los actuales sistemas de agricultura industrial hacia una agricultura y ganadería sustentables caracterizada por que:

• Son mucho menos intensivas en energías no renovables
• Reducción del uso abusivo  de los agroquímicos
• Que aseguren la producción de alimentos y otros productos agroganaderos (fibras, biocombustibles, cultivos energéticos, etc.)
• Respeten la biodiversidad
• Preserven las culturas campesinas.
• Minimicen el sufrimiento animal.
• Inviertan en un empleo agrícola digno,
• Revaloricen el trabajo agrícola y ganadero
• Apoyen y mejoren las especies locales
• Creen nuevas relaciones entre el campo y la ciudad.

Las medidas más efectivas para mejorar la seguridad alimentaria en el planeta no son cambios tecnológicos para incrementar la productividad agroganadera, sino cambios político-sociales que protejan la base de recursos naturales a la vez que los distribuyen con más justicia, mejorando la situación de los más desfavorecidos.

Las soluciones, a nuestro entender, pasa por

>> mejorar la eficiencia de nuestros sistemas agroalimentarios 
     (señaladamente el uso de agua para riego)

>> frenar el deterioro ambiental que producen las actividades agrícolas y pecuarias      (ecologización de los agroecosistemas)
>> distribuir con justicia los medios de producción agroalimentaria (reforma agraria)
>> poner en práctica una estrategia de desarrollo rural encaminada a la creación de suficientes empleos bien remunerados en las actividades agropecuarias, las industrias agroalimentarias y los servicios, de manera que acabe la emigración a las ciudades
>> y “liberar espacio ecológico” variando nuestra dieta (menor consumo de carne en los países del Norte).

Y del apoyo y defensa de los principios de la  soberanía alimentaria, es decir, cada pueblo o comunidad en el mundo  pueda definir sus propias políticas agrarias y alimentarias de acuerdo a objetivos de desarrollo sostenible y seguridad alimentaria.  Ello implica la protección del mercado doméstico contra los productos excedentarios que se venden más baratos en el mercado internacional, en tanto que los alimentos baratos (por debajo de los costes de producción) inciden en el debilitamiento de producción y población agraria locales de otras comunidades agrícolas.

Transgénicos

- Transgénicos – Organismos modificados genéticamente (OMG)

En la segunda mitad del siglo XX, el rápido desarrollo de la genética y la biología molecular  propició un espectacular incremento de nuestro saber sobre la vida y los seres vivos, y nos ha proporcionado nuevas y poderosísimas técnicas de intervención sobre ellos. Se han logrado avances impresionantes, por ejemplo, en el terreno de la medicina.

Por otra parte, si miramos hacia adelante, hay que convenir en que una sociedad ecológicamente sustentable será en buena medida una sociedad biotecnológica. En efecto: la transición desde las insostenibles sociedades industriales de la actualidad, que explotan fundamentalmente recursos no renovables, hacia sociedades basadas sobre todo en recursos renovables así lo requiere.

Las perspectivas científicas, industriales y sociales que se han abierto son de importancia incalculable. La ingeniería genética es una tecnología de carácter horizontal que tiene repercusiones socioeconómicas en un gran número de sectores: la agricultura, la ganadería, la sanidad, la industria química y farmacéutica, la minería, la protección del medio ambiente.

Asimismo, el tremendo potencial de impacto que encierran las modernas técnicas de manipulación genética las sitúan en el corazón de algunos de los debates sociopolíticos y ambientales más vivos de nuestra época: la biodiversidad, las relaciones Norte/ Sur, el desarrollo sostenible, la transferencia de tecnologías, los derechos de propiedad industrial, el poder patriarcal sobre la reproducción humana o los derechos de las generaciones futuras, por mencionar sólo los más relevantes.

Pero si las perspectivas abiertas son vastas, también son de incalculable importancia los riesgos intrínsecos de estos nuevos desarrollos tecnocientíficos(riesgos para el medio ambiente, la salud pública y la misma constitución de la sociedad y del ser humano), así como los problemas éticos y políticos que plantean.

 CCOO aboga por la Aplicación estricta del principio de precaución a la ingeniería genética (tanto en investigación como en aplicaciones comerciales): toda sustancia, proceso o producto tendrá que demostrar su inocuidad y compatibilidad (incluyendo el largo plazo) con la salud pública y la calidad del medio ambiente antes de permitirse su producción

Nanotecnologías

Los nanomateriales y las nanotecnologías están pasando de los laboratorios científicos al mundo de la producción. Aunque se sospecha que pueden tener enormes impactos sobre la salud de los y las trabajadoras/es y sobre el entorno natural, no se han tomado medidas políticas específicas para obligar a sus promotores a investigar los peligros, anticiparse y evitar daños.

La nanotecnología se describe como la ciencia aplicada en el diseño, fabricación y manipulación de la materia a escala atómica y molecular, en el rango de 1 a 100 nanometros (1 nanómetro es la milmillonésima parte de un metro, o lo que es lo mismo, en un metro hay 1.000.000.000 nm)

Una característica de los nanomateriales es que cambian sus propiedades según se reduce el tamaño, es decir, algunos incrementarán su conductividad eléctrica y calórica mejorándola, otros incrementan su resistencia, pueden presentar diferentes propiedades magnéticas e incluso pueden cambiar de color y reflejo de la luz cuando se reduce su tamaño a esta escala.

En nanoescala, los materiales tienen otras propiedades, que en gran parte son aún desconocidas: nos adentramos en nuevos territorios, también en lo que a riesgos se refiere.  

Se conjetura que con algunas de las  propiedades de los nanomateriales (por ejemplo, su habilidad para atravesar membranas) podría vincularse un grado potencialmente elevado de toxicidad.

Hay razones para inquietarse, porque la investigación se centra en "tomar diferentes tipos de nanoestructuras en las que la naturaleza no ha pensado, ponerlas juntas en diversas formas de modo que podamos hacer cosas que la naturaleza no ha hecho, y, en particular, hacer cosas que sean más robustas que los sistemas naturales".    Hoy ya se están usando nanopartículas en una amplia variedad de productos comerciales, desde raquetas de tenis a cosméticos, pero todas con licencias pensadas para el material a escala normal.

Se estima que cada año más de dos millones de trabajadores/as  están expuestos laboralmente a nanopartículas.   Nuestra propuesta es la de extremar la prevención y  evitar su uso siempre que sea posible.  Falta incrementar la investigación sobre seguridad, toxicidad, riesgos ambientales, efectos sobre la salud, problemas éticos e impactos sociopolíticos de las nanotecnologías.

Ahorro y eficiencia energética

Si mejoramos la eficiencia energética conseguiremos producir lo mismo con menos recursos. El método: hacer más con menos , para que la demanda energética no aumente por encima del PIB, sino que se distancie, ganando en competitividad.

El campo del ahorro y la eficiencia energética  es un nicho de nuevos empleos, muchos dentro de los empleos verdes, cuya verdadera magnitud estamos empezando a adivinar, y que se ven impulsados de manera coherente desde los programas y políticas europeas.

Temas relacionados: empleos verdes

titulo
Nuestra dirección
base